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Las Runas Natales: 23 octubre a 21 noviembre

Laguz o Lagu
Los nativos bajo la runa Laguz son, ante todo, intuitivos. 
Esa intuición y su enorme sensibilidad les hace adentrarse a menudo en temas relacionados con el ocultismo.
Para estos nativos sus sentimientos tienen un gran valor, por lo que nunca los esconden si no que los muestran abiertamente. 
Pueden conseguir todo lo que se propongan, incluso en situaciones en que otros acabarían derrotados, ellos conseguirán salir a flote. 
Quieren saber todo antes que nadie y les gusta mantenerse entregados en varios asuntos a la vez, por eso no conocen el significado de la palabra rutina.

Ing o Inguz
Las personas nacidas bajo la runa Ing tienen una gran fortaleza interior, son conscientes de ella y no dudan en mostrarla siempre que haga falta, ya que los retos no sólo no les amilanan, si no que les estimulan.
Pueden parecer seres vengativos, pero la realidad es que prefieren aguardar el momento oportuno para mostrar su poder, los arranques de ira les parece una pérdida de tiempo y energía. Necesitan amar y ser amados, buscarán en la familia su lugar de reposo, protegiéndola y manteniéndola en armonía. 
Son exigentes consigo mismo pero también con los demás, mostrando a veces una actitud déspota que debería controlar.


Fuente: www.saberoculto.es
Tarot de la Zarina

Las Runas Natales: 22 septiembre a 22 octubre


Eh o  Ehwaz
Los nativos bajo la runa Eh son grandes oradores, les gusta pasar  largas horas hablando de cualquier tema que pueda surgir, ya que además, son personas con unas grandes inquietudes por aprender de todo, desde los temas más banales a los asuntos más profundos. Son seres sociables y amistosos, lejos de ser individualistas, su visión es siempre de grupo. Esta visión le convierte en un ser muy querido por sus allegados, aunque en ocasiones, su honradez les haga decir cosas que pueden herir a los demás.


Mannaz
Los nativos bajo la runa Mannaz son personas comprometidas con el mundo. 
Son conocedores de las penurias e injusticias que existen, y ello les obliga a conocerse a sí mismos para averiguar de que manera pueden ayudar y aportar su granito de arena. 
A menudo buscan sus momentos de aislamiento, que les permite sosegar su agitado espíritu.
También buscan ese sosiego en la familia por lo que pondrán todo de su parte para mantenerla.

Fuente: www.saberoculto.es
Tarot de la Zarina

Tirada de los 7 chakras


Como su nombre lo indica, este método parte de los 7 chakras o centros  de energía del cuerpo. 
La tirada de los 7 chakras puede emplearse como  lectura general y nos permite hacer un diagnóstico de como se encuentra  la energía y la vida de una persona o de una situación.

Se utilizan los arcanos mayores, de los cuales se extraen 7 y se  colocan según el esquema.
Cada carta nos informa como esta cada chakra.

Significado de las posiciones obtenidas en la Tirada de los 7 chakras

Carta 1. Chakra Base. Pilar de la vida: condiciones materiales.
Carta 2. Chakra Sacro: sexualidad, fuerza vital, potencial creativo.
Carta 3. Chakra Plexo solar: necesidades emocionales, energía, voluntad.
Carta 4. Chakra Corazón: sentimientos, amor, armonía, síntesis.
Carta 5. Chakra Garganta (o laríngeo): comunicación, expresión, contacto con los demás.
Carta 6. Chakra Frontal: reino mental, visualización, intuición y clarividencia.
Carta 7. Chakra Coronilla (o Corona): conexión con el mundo espiritual, capacidad para captar poder, conexión con el Yo Superior.

Esta tirada enfoca la vida del consultante desde una perspectiva sumamente espiritual, karmica.

Fuente:  Hildalina Ortega Polanco en Tarot: modelos de tiradas para interpretar!

Las Runas Natales: 22 agosto a 21 septiembre


Tyr o Teiwaz 
Los nativos bajo la runa Tyr son individuos con un gran empuje y fortaleza. 
Pueden enfrentarse a cualquier dificultad con un arrojo y valentía dignas de admiración. 
Son personas idealista y con una moralidad muy acentuada, lo que les impide conseguir sus objetivos perjudicando a los demás, luchan por lo que quieren con voluntad y sacrificio. 
Los nativos sanos se entregarán a los demás olvidándose incluso de ellos mismos, mientras que los nativos no sanos pueden utilizar su arrojo y empuje para convertirse en seres vanidosos, prepotentes y egoístas.

Beorc o Berkana
Las personas nacidas bajo la runa Beorc son impetuosas, aunque poseen un carácter conciliador y apacible, en ocasiones sacan su vena agresiva, creando ese ambiente de caos que ellos mismos detestan y que cuando no es creado por ellos siempre terminan por suavizar y anular. 
Tienen gran capacidad para conseguir todo lo que deseen si no se dejan arrastrar por la comodidad y el pasotismo. 
Necesitan sentirse protegidos, y a su vez, proteger él a los demás


Fuente: www.saberoculto.es
Tarot de la Zarina - Agosto 2012

Las Runas Natales: 22 julio a 21 agosto



Algiz ó Eolh
Los nacidos bajo la runa Algiz son personas materialistas, pero no en un sentido egoísta o ambicioso, si no en una necesidad imperiosa de seguridad. Son personas muy trabajadoras, organizadas y nunca delegan en otros sus responsabilidades, si hay que hacer algo, por muy comprometido o difícil que sea, ellos darán siempre la cara.
Su necesidad por asegurarse un futuro económico aceptable, no le impide cultivar, y de que manera, su mundo espiritual, llegando en muchos casos a desarrollar una fuerza interior desbordante. El reto de estos nativos consiste en mantener equilibrados ambos aspectos, el material y el espiritual.


Sigel ó Sowelu (Sol)
La runa Sol aporta a sus nativos una fuerza y energía tales que les permite realizar cualquier cosa que se propongan.
Estos individuos son luchadores natos y son capaces de enfrentarse a todo y a todos, no sólo en lo que le compete a él, si no a cualquiera de sus seres queridos.
Son personas realistas, con las ideas muy claras y ven las cosas tal como son, no se pierden en fantasías ilusorias y esto, en ocasiones, les puede llevar a ver la vida bajo un prisma de negatividad y pesimismo. Deben aprender a aceptar al mundo como es, e integrarse plenamente en el.






Fuente: www.saberoculto.es
Tarot de la Zarina - Julio 2012

Las Runas Natales: 21 junio a 21 julio

Peord ó Perth


Los nativos bajo la runa Peord tienen una exquisita sensibilidad, poseen una gran vida interior que les permite adentrarse profundamente en su ser y conocer a fondo tanto sus capacidades como sus limitaciones.
Aunque parezcan seres débiles, gozan de una vitalidad y fuerza interior que les hace conseguir prácticamente todo lo que se proponen.


Eoh ó Eihwaz


Las personas nacidas bajo la runa Eoh poseen una capacidad especial para conocer e indagar en el mundo esotérico y oculto. Estos conocimientos le permiten sacar fuerzas de flaqueza para seguir adelante en las situaciones más difíciles o penosas.
Aun siendo seres conscientes de su espiritualidad, no se olvidan de que viven en un mundo material y saben equilibrar ambos aspectos a la perfección.
Son como esponjas que absorben todo tipo de información, desechando lo que no les interesa y guardando todo aquello que les es útil para su enriquecimiento como personas.


Fuente: www.saberoculto.es
Tarot de la Zarina - Mayo 2012

Las Runas Natales: 21 mayo a 20 junio

Is ó Isa
Las personas nacidas bajo la runa Is son autosuficientes. Saben muy bien lo que son y lo que quieren, ello les hace afrontar su vida de una manera sosegada y constante, aunque no les preocupan los cambios, prefieren mantenerse estables una vez conseguidas sus aspiraciones. Su autosuficiencia no les impide preocuparse por los suyos, convirtiéndose en el gran protector de todos ellos.

Jera ó Ger
Los nacidos bajo la runa Jera son personas inteligentes que saben aprovechar las oportunidades que les ofrece la vida. Su actitud serena y paciente ante la vida les hace conseguir todas sus metas. Son perfeccionistas, les gusta tener todo bajo control, y no dan un asunto por terminado hasta que realmente no esté terminado y bien terminado, nunca dejan cabos sueltos. Su excesivo control sobre todo lo que le rodea puede provocar  problemas en sus relaciones con los demás.





Fuente: www.saberoculto.es
Tarot de la Zarina - Abril 2012



Los Símbolos de los Arcanos


Los Arcanos Mayores del Tarot, son Claves o Arquetipos que nos conectan directamente con el Inconsciente Superior, situado en las capas sutiles de la Dimensión correspondiente a los Senderos del Etz Ha Chaim o Árbol de la Vida . Siendo este último, un Símbolo que representa el Espíritu de Dios en el Hombre y en el Universo.

Estos símbolos son "Llaves" que abren las puertas a lo oculto, no se trata de simples adornos, su diseño tiene significado y debes conocer lo que significan como un modo de estar siempre alerta.

Algunos símbolos en el Tarot
Juglar: El juglar es aquél que entre chanzas, bromas y alegrías reproduce de manera amable las acechanzas, gestos y paradojas de su Creador. Nuestro personaje canta mediante artilugios la realidad de lo creado de la cual él sólo se vive como un actor en la indefinitud de los gestos y las memorias que habitan el teatro del mundo. El juglar es un títere entre títeres que repite, recreándola, a la creación original de la cual es un instrumento. Siempre penando, o en fiesta, aquel juglar que todos poseemos nos alegra a veces con una esperanza que ya fue, o con un pasado totalmente futuro. Estos personajes, como los de la lámina sin número, llamada El Loco, y la I El Mago, recorrieron (y recorren), según el Tarot, los caminos de Europa y el mundo.

León: El león es un animal relacionado con el fuego y la realeza. Su color dorado hace que la astrología lo vincule al sol y la alquimia al oro. Aparece en la lámina XI como bestia feroz a ser domesticada, y en la XXI representando al signo zodiacal de Leo.

Libro: El mundo, para muchas tradiciones, está equiparado a un libro donde la pluma divina escribe, o pinta, constantemente la totalidad de lo manifestado. Este libro de la vida es el texto sagrado y sapiencial por excelencia, imagen paradigmática de cualquier escritura y de todo libro, revelado o no. El Creador ordena a los escribanos celestes el ejecutar cada parte de la obra que él dirige en relación a los ritmos, secuencias y conjuntos armónicos que en sí mismo organiza. Su lenguaje es necesariamente poético en cuanto rítmico, y profético por su desarrollo. En el Libro de la Vida están escritos todos los nombres y por lo tanto aquéllos que pueblan el universo, por más pequeños o insignificantes que nos parezcan. La Sacerdotisa, lámina II, lee constantemente el libro del presente, compuesto de pasados y futuros.

Linterna, farol: Muchos de los que parecen saberlo no lo saben y sólo han conseguido un farol, imagen muy débil del sol, que los alumbra en su camino. Si el farol no es el sol y tampoco siquiera la luna, el andante encontrará poca iluminación en sus pasos; sin embargo, aquella débil luz equiparable a la conciencia y a la sabiduría continuará brillando como si fuese un faro o una simple curiosidad del camino. La luz artificial es un símil de la natural y por lo tanto le afectan las correspondencias directas e inversas que caracterizan la iluminación natural. Todo el mundo es ermitaño, mucho más en las grandes ciudades. Muchos recurren a lugares apartados, en buenos sitios ecológicos, pero desgraciadamente llevan la programación contemporánea a cuestas; no hay nada mejor que el aislamiento, sobre todo si se está bien acompañado. El ermitaño cumple una importantísima función social.

Luna: Símbolo del principio femenino y pasivo, la Luna, astro de la noche, es el paredro del sol, vista a veces como su hermana (o hermano) y esposa, opuesta y complementaria. La tradición siempre la asimiló a las aguas, a las que rige, y vio dos niveles en ellas que manifiestan dos estados del ser: un mundo supra-lunar, las aguas superiores visibles en Binah, y otro sub-lunar (Yesod y Malkhuth) el ilusorio mundo de la multiplicidad y los cambios. La luna siempre ha sido asimilada al plano psíquico y su energía y poder de atracción no sólo es visible en el mundo externo sino también mediante los fluidos más sutiles, ocultos e interiores, que alimentan las fantasías de la mente. También ha sido tomada como la gran reguladora y los calendarios se han regido siempre por ella como manifestación evidente de la ciencia de los ciclos y los ritmos. En la cábala hebrea, la luna oscura, perversa o negra, es llamada Lilith, equiparada con todo rigor a las entidades femeninas que los griegos llamaban Lamias.

Tiara: De manera análoga a la corona (ver), la tiara manifiesta poder, fuerza y autoridad. Existe sin embargo una diferencia: mientras la tiara es la expresión de la autoridad espiritual y energía mágica (en el caso de Merlín, por ejemplo) la corona expresa el poder temporal y las actitudes militares que se le corresponden. Las tiaras en el Tarot, que respectivamente se ven en las láminas II y V, están jerarquizadas en tres niveles, equivalentes a distintos planos de conocimiento en correlación estrecha con la estructura del Athanor (ver) alquímico, el diagrama del Arbol de la Vida y la distinción entre lo corpóreo, lo psíquico (inferior y superior) y lo espiritual.

Tonsura: Visible en los alumnos que reciben la enseñanza de El Papa (carta V) o hierofante, la tonsura es símbolo de las energías superiores que conectan al hombre, por la sumidad, con los mundos de arriba. Se relaciona con la "coronilla" o remolino del cabello y también, en el kundalinî yoga, con el chakra más alto, sahasrâra, que asimismo es llamado "coronario" (ver corona). Ese punto une al hombre con lo invisible y lo conecta con el cielo, o sea con otros estados del ser universal.

Toro: Aparece exclusivamente en la lámina XXI como la signatura zodiacal de Taurus, aunque el simbolismo de este animal se encuentra muy difundido también bajo la forma sagrada de vaca, buey o bisonte. Corresponde al elemento tierra.

Torre: Resulta paradójico que la figura asignada con el número XVI sea llamada en algunos Tarots La Casa de Dios, e igualmente La Torre de Destrucción. Sin duda, la torre es vertical y por lo tanto se la puede asociar junto con la pirámide, el zigurat, la escalera y el obelisco, con la verticalidad del eje del mundo. También la torre es símbolo de soberbia, tal cual se lo suele admitir en la figura bíblica de la Torre de Babel. Es, pues, un símbolo ambivalente de poderío constructivo y a la vez de vanidad humana. También en la lámina XVIII, La Luna, se ven unas torres o castillos en lontananza, tal vez como indicando los castillos o moradas interiores de los que nos habló Santa Teresa de Jesús.

Tragedia-comedia: Dos manifestaciones opuestas -como la de la guerra y la de la paz- de una misma energía que se representa en la caja teatral del mundo como dos contrarios que, en un punto común, se complementan; la risa y el llanto, el placer y el dolor, lo cual es perfectamente perceptible mediante manifestaciones, hechos y fenómenos en cualquier ser individual. Esta dualidad es visible en las charreteras del personaje de la lámina VII, y del Rey de Espadas. En el Caballero de Espadas es visible una sola charretera, en actitud neutra, como uniendo contrarios.

Trompeta: El aire propala los sonidos entendidos como mensajes y músicas celestes. De entre todos los instrumentos musicales, son los de viento los que más se asocian a llamados o anuncios, tal vez por estar más directamente emparentados con la voz humana. El ángel del juicio final (arcano XX) hace sonar su trompeta; mediante su vibración todo lo muerto renace, resucita. Esta carta también debe relacionarse con el libro de Juan, llamado de la Revelación.

Trono: El trono es un lugar especial, propio y significativo, en el espacio uniforme, más o menos caótico y generalizado. En algunas tradiciones como la hindú, la alfombra caracteriza este espacio. En la tradición maya este lugar especial era significado por la estera, en donde se sentaban jefes, caciques y chamanes. El trono es el lugar donde se asienta tanto el poder espiritual como el real. Difícil imaginar la importancia de un simple sillón, alfombra o estera, si no estuviesen sacralizados y tuviesen un significado cosmogónico y espiritual. En la abadía de Westminster, en Inglaterra, puede observarse el trono donde los reyes aún son coronados: se trata, aparentemente, de una simple piedra, pero de características mágico-teúrgicas, es decir, santificada y cargada de poder, a la que se le ha añadido encima una simple silla de madera.

Tumba: La tumba es el lugar de la quietud y del reposo de los desequilibrios psíquicos y físicos; es también un símbolo de resurrección donde dejado el equipo psicosomático el ser puede reintegrarse nuevamente a sus orígenes. En la muerte iniciática la tumba es a veces reemplazada por la caverna, el subterráneo, la cripta, o un lugar retirado en la floresta o la selva. Todo el mundo llega solitario a su tumba, tal cual ha venido a la existencia. Quienes creen en una resurrección definitiva, consideran que en el tiempo mítico del juicio final habrá seres que serán redimidos conjuntamente con la posibilidad de un nuevo mundo. La tumba nos lleva a la idea de fin de ciclo, presente también en las láminas XIII, XVI y XXI.

Fuente: www.tarostistas.com
Tarot de la Zarina - Mayo 2012

Las Runas Natales: 20 abril a 20 mayo

Haegl o Hagalaz
Las personas nacidas bajo la runa Haegl son seres desmedidamente responsables, lo cual les hace sentirse siempre rodeados de tensiones. Tienen una gran fortaleza que les hace conseguir todo lo que se proponen. Su carácter, en reglas generales, es tranquilo, aunque en ocasiones sufre grandes rabietas que pueden derivar, bien
en conseguir sus deseos, o convirtiéndole ante los demás en un individuo desquiciado e intolerante.


 Nyd o Nauthiz
Los nativos bajo la runa Nyd tienen una capacidad de aguante increíble. Soportan con estoicismo situaciones negativas de cualquier índole, e incluso son capaces de extraer el lado positivo de ellas. Son personas acostumbradas a soportar tensiones y quizá por ello busquen en los deportes de riesgo su válvula de escape. Ante los demás pueden parecer individuos testarudos, pero la realidad es que cuando se marcan una meta no descansan hasta alcanzarla, son constantes, y eso al final, tiene su premio.





Fuente:  www.saberoculto.es
Tarot de la Zarina - Abril 2012

Arcanos Mayores: VI - Los Enamorados

Ideas claves 
Arquetipo: la encrucijada, la decisión. 
Lección: ejercer dignamente el libre albedrío. Ser responsable de las decisiones. 
Meta: decidir y comprometernos con nuestros objetivos. 
Disposición psico-emocional: contactar la capacidad para decidir el rumbo. 

Principio que representa 
Este arcano se asocia a los conceptos y pricnipios de: Libre albedrío y toma de decisiones, pero indica también el poder del amor. 

Los Enamorados representan la facultad de discernir para seguir momento a momento el camino correcto. La vida está llena de encrucijadas. Sólo en armonía perfecta podemos tomar la decisión acertada a cada paso. Este arcano también nos recuerda la necesidad de hacer la síntesis para elegir el camino que nos conducirá al reino del amor. 

Como situación 
El amor rige tu vida y se va a estar manifestando en cada ambiente: pareja, amistades, familia, trabajo. Comparte con quienes te acompañan en esta experiencia, comunicando amor y cordialidad. La vida que nos toca vivir es siempre el resultado de nuestras decisiones. Como una secuencia de causas y efectos, estas decisiones van dejando su huella, a lo largo del sendero. Este período te presenta alternativas para elegir, toma tu decisión con la razón y el corazón. Busca información, alcanza el justo equilibrio en cuanto emprendas y hazlo con amor. Este arcano favorece las alianzas y la comunicación en todos los ámbitos. 

Como persona 
Estás tomando decisiones, dispuesto (a) a comprometerte y a encontrar tu propio rumbo. Quieres definir tu vida de manera autónoma o en una relación armoniosa y comprometida. Te encuentras en una encrucijada y quizá no tienes muchos elementos para elegir. Por ello deberás tomar decisiones con sabiduría y sin depender de opiniones ajenas. El conocimiento de ti mismo, de tus lados yin y yang te permitirá integrarte y decidir con propiedad. 

Experimentas la necesidad de abandonar la comodidad y el bienestar para aceptar desafíos, tomar responsabilidades y lanzarte a la vida. Todo eso se traduce en inquietud y búsqueda. Al mantener la serenidad y el estado de alerta a las señales, encontrarás el camino o la persona que buscas en forma armoniosa. 

Si esta energía está mal canalizada (carta invertida) 
Eres víctima de dudas e incertidumbre. Observa que siempre estamos eligiendo sumergidos en la dualidad. "Ser o no ser…", bien y mal, blanco y negro. ¿No es acaso este un conflicto permanente? No decidas si estás confundido (a). Sin eludir la responsabilidad que hay en ello, serénate, busca la respuesta en tu interior, escucha a tu guía interno. Asume la necesidad de definir acciones y confía en la sabiduría suprema que vive en ti y deja que se manifieste la luz que precisa tu corazón. La incertidumbre nubla la mente y no te permite tomar decisiones sabias. La duda te impide encontrar repuestas para poder elegir con propiedad. 

¿Qué hacer? 
Por lo pronto no te obligues a decidir bajo un clima de confusión, porque no puedes forzar las situaciones sin arriesgarte al error. Sin eludir la responsabilidad que hay en ello, serénate, busca la respuesta en tu interior, escucha a tu guía interno. Date tiempo para elegir. Si sientes la necesidad de definir acciones, confía en la sabiduría suprema que vive en ti para aclarar tu mente y obtener la certeza que ahora necesitas. 

Mensaje - Consejo 
Dentro de todos nosotros existe una luz orientadora, una fuerza unificadora y la certeza (aunque inconsciente) de que nos asiste un poder superior creador que todo lo ordena. Allí radica la luz interior que nos conecta con lo sublime -con lo superior-, alejando las dudas y el sufrimiento. Aprovecha esta circunstancia y, con fe, camina hacia tu meta en el ánimo más positivo y constructivo, sembrando buena semilla para el futuro. 

Llegado el momento hay que decidir el rumbo que hemos de seguir. Siempre será un acto de responsabilidad y madurez. Ejemplo de ello son las decisiones sentimentales. No hay experiencia más maravillosa que el amor. Otras formas de atracción son sólo caricaturas, a veces tristes y desoladoras, de lo que el ser humano busca: la realización de la unión perfecta, el sentimiento y el disfrute mutuo del amor. Sólo el amor sana, sólo el amor une a los seres, sólo el amor construye y nos llena de vida. 
El mejor regalo que nos ha dado el Padre ha sido el poder compartir ejerciendo el Libre Albedrío, que también nos obliga a ser más responsables de nuestros actos y de nosotros mismos. 

Afirmación 
Me abro a expresar mis sentimientos y a comprometerme con mis decisiones. Reconozco la responsabilidad que ello implica y la necesidad de serenar mi mente para poder definir el curso de mi vida. Ahora se manifiesta la luz que precisa mi corazón. 

Fuente: Buscadores de Luz ©2006 – Marinela Ramírez -Todos los derechos reservados
Imagen: Tarot del Imaginario
Tarot de la Zarina - Febrero 2012


Como Interpretar el Tiempo en el Tarot

Una de las cuestiones que más dudas plantean a todos es cómo interpretar el tiempo en una tirada. Quien hace una consulta suele preguntar cuándo ocurrirá lo que le decimos, dejándonos en un aprieto porque no sabemos qué contestar.
La forma más sencilla y una de las más usadas por lo cartomantes suele ser el relacionar los arcanos mayores con los signos del zodiaco o también se suelen asociar los arcanos con los meses. Aquí les pongo la lista con los meses y con los signos de zodiaco y/o planetas regentes,para que lo tengan más completo, aunque se pueden encontrar variaciones según quien lo interprete.En algunas tiradas es en la carta resultado, en las preguntas concretas, segun las tiradas que usemos.
Esta tablita fue sacada de una página web en donde se muestra el tiempo en el tarot:

El Loco
Meses: Enero, Febrero. 
Signo Astrológico: Aries.
Carta: Neutra

El Mago
Meses: Marzo, Abril.
Signo Astrológico: Mercurio.
Carta: Rápida

La Papisa
Meses: Mayo, Julio
Signo Astrológico: La Luna.
Carta: Lenta

La Emperatriz
Meses: Septiembre, Octubre
Signo Astrológico: Venus.
Carta: Rápida

El Emperador
Meses: Marzo, Abril, Agosto
Signo Astrológico: Aries
Carta: Neutra

El Papa
Meses: Mayo, Septiembre, Octubre
Signo Astrológico: Tauro
Carta: Lenta

Los Enamorados 
Meses: Febrero, Junio, Septiembre
Signo Astrológico: Géminis
Carta: Neutra.

El Carro
Meses: Julio, Noviembre, Diciembre
Signo Astrológico: Cáncer
Carta: Rápida

La Justicia 
Meses: Septiembre, Octubre
Signo Astrológico: Libra
Carta: Neutra

El Ermitaño
Meses: Agosto, Septiembre, Diciembre
Signo Astrológico: Virgo
Carta: Muy Lenta

La Rueda de la Fortuna
Meses: Noviembre, Diciembre
Signo Astrológico: Júpiter
Carta: Rápida

La Fuerza
Meses: Julio, Agosto
Signo Astrológico: Leo
Carta: Neutra

El Colgado
Meses: Octubre, Noviembre, Febrero
Signo Astrológico: Piscis
Carta: Lenta

La Muerte
Meses: Octubre, Noviembre
Signo Astrológico: Escorpión
Carta: Lenta

La Templanza
Enero, Febrero, Septiembre
Signo Astrológico: Sagitario
Carta: Neutra

El Diablo
Meses: Diciembre, Enero, Junio
Signo Astrológico: Capricornio
Carta: Neutra

La Torre
Meses: Octubre, Noviembre
Signo Astrológico: Marte
Carta: Muy Rápida

La Estrella
Meses: Enero, Febrero, Agosto
Signo Astrológico: Acuario
Carta: Neutra

La Luna
Meses: Febrero, Julio, Noviembre
Signo Astrológico: Piscis
Carta: Lenta

El Sol
Meses: Julio, Agosto
Signo Astrológico: Sol
Carta: Neutra

El Juicio
Meses: Septiembre, Enero, Febrero
Signo Astrológico: Aries
Carta: Neutra

El Mundo
Meses: Mayo, Agosto
Signo Astrológico: Saturno
Carta: Neutra.

¿Que significan que una carta es lenta, rapida, etc.?

Cartas lenta o pasiva significa que tardara tiempo en darse la circustancia es decir que el proceso sera lento.
Carta rapida es que sucedera pronto.
Carta neutra que no sera un proceso lento ni rapido duracion moderada dependiendo de las circunstancia y de la desiciones que se tomen por ejemplo la carta enamorados en algunos casos como en situaciones nos muestras algo que tenemos que decidir o elegir dependiendo de los problemas del consultante o su capacidad el tiempo puede alargarse o acortarse.
Carta muy lenta pues tardara mucho en darse lo que se haya consultado

En los Arcanos Mayores los numeros impares son arcanos de activacion rapida y los pares son pasivos, es decir llevan un proceso de maduracion lento para llevarse a cabo. 
Me dejo guiar mucho por esto, por los pasivos y los activos... pero no soy experta estoy en constante investigacion sobre el tiempo en la practica de tarot... por ejemplo como dato curioso puedo decirte que si por ejemplo en una consulta en donde preguntes si conseguiras empleo por ejemplo y te sale el as de basto+as de oro+ carro pues el carro en conjunto con las demas cartas te esta indicando que conseguiras muy pronto un empleo que sera satisfactorio por que la carta del carro es avance, es 7 numero impar su activacion es rapida. 
El uso de los meses o signos y planetas tambien, se usa un poco por intuicion o por el tipo de tirada. 

Fuente:extracto de lo publicado por lunamar el 8/10/2007 en http://buscadores.superforos.com/   
Imagenes: Google imagenes
Tarot de la Zarina 24/11/2011

Carl Jung y los Números

Según la concepción de los pitagóricos (siglo VI A. C.), los números son la clave de las leyes armónicas del cosmos, por lo tanto, símbolos de orden cósmico divino. Como «arquetipos divinos» están ocultos en el mundo y se hacen evidentes al traslucirse el universo mediante ellos. «Los números no fueron arrojados a ciegas en el mundo; encajan formando órdenes equilibrados, como las formaciones cristalinas y las consonancias en la escala de las notas, conforme a las leyes de la armonía que lo abarcan todo». Se los considera «vínculos dominantes e increados de la eterna permanencia de las cosas intracósmicas».

La periodicidad que descansa en unidades numerables de los ciclos cósmicos debe haber sugerido la idea de que los números no son meros auxiliares del orden introducidos por el hombre, sino cualidades primarias del universo, huellas «absolutas», desprendidas de poderes sobrehumanos y, por consiguiente, sagrados símbolos de la divinidad. Según Novalis, «es muy probable que en la naturaleza exista una maravillosa mística de los números; también en la historia. ¿Acaso todo lo importante no es simetría y relación?» También pueden hablar al sentido estético del hombre dotado para ello y hacerle experimentar una especie de extrahumana «armonía de las esferas».

Según Jung, « ... si se toma un grupo de objetos despojando a cada uno de todas sus propiedades, quedará siempre, al final, su número, lo cual parece indicar que el número es algo irreductible». Para Jung, los números son arquetipos que se han hecho conscientes, pero aún en casos en que no lo son, pueden surgir espontáneamente de la mente inconsciente, como pudo atestiguar reiteradas veces en los sueños de sus pacientes, y en los mitos y sueños de tribus primitivas de cualquier parte del globo. Así, serían entidades autónomas no explicables a través de conceptos, probablemente con cualidades aún no descubiertas.

Como arquetipos, son preexistentes a la consciencia, teniendo la capacidad de producir modificaciones en ella. Y agrega: « ... entonces no sólo algunos números naturales y combinaciones de números se relacionan con ciertos arquetipos e influyen sobre ellos, sino que lo inverso también es verdad. El primer caso equivale a la magia numérica, pero el segundo es equivalente a explorar si los números, en conjunción con la combinación de arquetipos encontrada en astrología, demostrarían una tendencia a comportarse de alguna manera especial.»

El Uno:
El Tao, el Absoluto, engendra al Uno, voluntad primera hacia la existencia, impulso activo inicial, representado por el punto en geometría, por la nota Do en música, por el "Hágase la Luz» del Génesis, por el Verbo Cristiano, por el Sol en nuestro sistema planetario. Pero el Uno, como impulso puro, sólo puede dar el punto de partida, pues nada puede hacer sin su objeto de acción. Cuando la luz se hizo, se tuvo que diferenciar del Todo, surgiendo simultáneamente las tinieblas. El Uno. como todo principio masculino, va hacia su contraparte receptiva, la que, en cambio, sólo es.

El Dos:
La posibilidad concreta de producción, de creación, es el Dos, la polaridad a partir del Uno, en el que cada polo está presente en el otro, la nota Re, la estructura de la línea. El Dos. como símbolo, es lo femenino, quedando así establecida la dualidad, la polaridad básica indispensable para la existencia. Por un lado, la voluntad de ser, la luz, lo activo, lo cálido, lo ascendente, lo masculino, el yang; y por el otro, la voluntad de no ser. lo oscuro, lo pasivo, lo frío, lo receptivo, lo femenino, el yin, mutuamente dependientes.
Astrológicamente, el Sol y la Luna, el Fuego y el Agua, son los dos elementos básicos de la vida; el primero nos lleva a ascender, a buscar la unión con lo superior trascendente, y el segundo, a atraer hacia abajo, transformando lo trascendente en inmanente.

El Tres:
La creación, la persistencia de la vida, depende de la interacción entre las fuerzas que tienden a ser y las que tienden a no ser, entre el impulso de ir hacia, y la paciente espera de recibir y acoger. Como producto de esta dinámica surge el Tres: fruto liberador de la tensión entre los extremos, elemento estabilizador, principio equilibrante, el elemento nuevo a partir de la materia fecundada. El Tres se yergue como germen de vida nueva, como la materia en estado creado, como el resultado del uno más el dos. Considerado como la materia fecundada por el espíritu, o el triángulo pitagórico original, o la tríada padre-madre-hijo, el tres es fuente y origen de todas las cosas existentes a través de sus componentes Sustancia - Forma - Movimiento. Muchos conceptos han sido simbolizados con tríadas, triángulos y trinidades en las diferentes culturas. Esto lo encontramos expresado de diversas maneras en la mayoría de las cosmogonías existentes.

El sufismo nos habla de la ley de Tres: la fuerza activa, la fuerza pasiva y la fuerza neutralizante o conciliadora. El taoísmo, con el Yin, el Yang y el Tao, expresa la misma idea; remontándonos al antiquísimo Tao Teh King, encontramos: «El Tao engendra al Uno. El Uno engendra el Dos. El Dos engendra el Tres. El Tres engendra las diez mil cosas.» En el hinduismo tenemos a Brahma - creador - Vishnú - mantenedor - y Shiva - destructor. La Trinidad en el cristianismo, es la relación entre el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo. En la Masonería encontramos el símbolo del triángulo con el Ojo-que-todo-lo-ve. En Astrología aún hoy se utiliza un triángulo con su vértice hacia arriba para designar al elemento Fuego, y uno con su vértice hacia abajo para el elemento Agua, siendo este último la materia más insustancial, pero todavía palpable, para ser insuflada de vida por la forma acaso más substancial del espíritu, el Fuego. Por otra parte, en la rueda del zodíaco cada elemento está representado tres veces, cada una de ellas enfatizando un aspecto del mismo, que producirá todas las variaciones posibles.

El Cuatro:
El Cuatro tiene entre los números simbólicos el mayor potencial de asociaciones. Se relaciona con la cruz y el cuadrado, con las estaciones del año, ríos del Paraíso, temperamentos, humores corporales, puntos cardinales, evangelistas, las cuatro letras del nombre de Dios - YHVH - las fases de la luna, las edades del hombre - infancia, juventud, madurez y vejez - los elementos astrológicos - tierra, agua, fuego y aire - las cuatro cualidades alquímicas - frío, seco, húmedo, caliente - las cuatro funciones psicológicas, según Jung - intuición, sensación, pensamiento y sentimiento. Las Cuatros Nobles Verdades son el fundamento del Budismo. El Cuatro es quien orienta en el mundo tridimensional: cómo soy, en contraposición a cómo no soy; dónde estoy, en contraste a dónde no estoy, adónde voy, en oposición a de dónde vengo, etc. Es la forma más sintética, la expresión más elemental de las diez mil cosas creadas; es la forma condensada de todo lo existente, representando la estabilidad, lo que se conserva en el tiempo.

El Cuatro fusionado vuelve a representar al Uno, al Todo materializado que, polarizado y combinado en diferentes proporciones, produce la variedad de todas las cosas. Todas y cada cosa describen a la totalidad. Pero cada pequeña totalidad, cada microcosmos, singulariza un paso dado más allá de la elementalidad de la materia, un punto adelante que hace que sea esa cosa y no otra, una esencia que define o determina su naturaleza. Se lo considera el arquetipo de la totalidad. La «cuaternidad del Uno» es el esquema para las imágenes de Dios, como aparece en las visiones de los profetas Exequiel, Daniel y Enoch, o en la representación de Horus y sus cuatro hijos, o la de Cristo con los cuatro evangelistas. En alquimia se habla de «la cuadratura del círculo». Por medios geométricos se buscaba construir un cuadrado que tuviera la misma superficie que un círculo dado.

El Cinco:
El Cinco incluye los fundamentos materiales, pero no se limita a ellos. Viene a ser el vínculo entre el Uno y la diversidad, el puente que une lo corpóreo con lo divino y que le da sentido e inserción en un organismo dado. El Cinco es el éter, la quintaesencia de los alquimistas, magma fundamental del que emerge toda !a materia. Jung habla de la Función Transcendente, que es la fusión consumada de las cuatro funciones, y la simboliza como la cúspide de una pirámide de base cuadrangular. Son los cinco sentidos, a través de los cuales el hombre conoce y aprehende su entorno. Se le describe geométricamente como el pentágono, de donde se deriva la estrella de cinco puntas. En ella se inscribe la figura humana con brazos extendidos y piernas separadas. Es la cruz, con sus cuatro brazos más la intersección. En música es el pentagrama, sustrato del sonido original que produjo la creación, y la nota Sol. Es el hombre unificado, el que culminó su proceso de individuación, con consciencia de sí, enfrentado a la materia (el Cuatro), con la que puede crear, interactuar, sublimar. Él es el mediador entre los elementos y el surgimiento de lo nuevo a través de un acto de creatividad.

El Seis:
El número Seis es la suma de los tres primeros números: 1 + 2 + 3. Representa la cualidad amorosa en la creación, la armonía y el equilibrio. Simbólicamente, aparece como la estrella de seis puntas del sello de Salomón, o escudo de David, constituido por la fusión armónica de dos triángulos, uno con el vértice hacia arriba y el otro hacia abajo: lo masculino y lo femenino, el fuego y el agua. Curiosamente, la pareja humana fue creada por Dios, según el Génesis, en el día seis. El Seis es la vibración de Venus, amor y belleza; en música, la nota La, en geometría, el hexágono. Es también la atracción y oposición del mundo humano versus el divino, guiado por el amor, como en el antiguo emblema hermético: «como es arriba es abajo».

Es la posibilidad de fusión o reflejo de la trinidad divina del mundo trascendente con la trinidad humana. El hinduismo habla de los «seis sentidos»: los cinco corporales más la mente discriminativa, capaz de separar lo verdadero de lo falso. En astrología hay seis signos activos - fuego y aire -, y seis pasivos - tierra y agua. En el I Ching, la respuesta del consultante está dada en un «recorte del instante» llamado hexagrama; en él se detiene el tiempo lineal por un momento para representar la realidad intemporal del consultante. Cada hexagrama se compone de dos trigramas, dos veces tres, siendo éste el número mínimo de fuerzas que constituyen cualquier circunstancia.

El Siete:
Después del tres, es el más importante de los números sagrados, del 1 al 10. El logro del Siete requiere de una voluntad activa, una elevada comprensión y un decidido impulso, pues no es fácil abandonar la quieta y acogedora estabilidad del seis. Siete eran los planetas clásicos de la astrología - antes del descubrimiento de Urano, Neptuno y Plutón - señalados como responsables de las cualidades y experiencias humanas, y que dan origen a los nombres de los siete días de la semana. Tanto en el Antiguo como en el Nuevo Testamento aparecen numerosas menciones a este número, siempre de connotación sagrada. Siete son también las notas musicales, los colores del arco iris, los brazos de la menorah - candelabro judío - los grandes chakras del hinduismo. En el medievo, se consideraban siete los dones del Espíritu Santo, los sacramentos, las virtudes y los pecados capitales, las artes y las ciencias.

En diversas disciplinas espirituales son siete los peldaños de prueba para acceder a la realización personal. Siete son las grandes religiones: mazdeísmo, taoísmo, hinduismo, budismo, judaísmo, cristianismo, islamismo. El Siete está formado del cuatro más el tres: el cuatro el hombre, y el tres la divinidad. En música, es la nota Si, en el hombre, el predominio del espíritu por sobre la materia, o el triunfo del espíritu, el razonamiento perfecto, fruto de la introspección y análisis. Por último: siete son los Rayos en los que el Uno se expresa en la Creación, cada uno con su propia vibración: Voluntad - Poder, Amor - Sabiduría, Inteligencia Activa, Armonía a través del Conflicto, Conocimiento Concreto, Devoción - Idealismo y Orden Ceremonial - Magia.

El Ocho:
El Ocho es el doble del cuatro, representando una escala superior en el dominio de la materia. Es el octógono geométrico, la ley de causa y efecto en el mundo tridimensional. Se ha conquistado el poder en el siete, que ahora es desplegado en la actividad mundana, donde será tiempo de cosecha aplicado al mundo exterior; pero automáticamente trae implícita la advertencia de hacerse cargo, de responsabilizarse por las propias acciones, pues cada acción genera una reacción, cada acto trae una ineludible consecuencia. Así mismo, la octava consciencia - alaya vijñana o consciencia depósito - del hinduismo es la que contiene todo aquello que el hombre va capitalizando en su esforzado camino hacia la evolución, desde el dolor de lo humano hacia el goce de lo divino. El octavo día de la creación se considera simbólicamente como la resurrección de Cristo, razón por la cual a menudo las pilas bautismales son octogonales. Es como una recreación, el comienzo de una nueva etapa. expansiva en el mundo terrenal, una vez conocido lo trascendente. La resurrección proviene de la lucha, de la muerte al mundo de los deseos, de la liberación de la rueda de la existencia y del sufrimiento. Esto está expresado en el Budismo a través del Octuple Sendero, y en el Sufismo por el símbolo del Octógono.

El Nueve:
El Nueve es la perfección del tres, es el tres al cuadrado. Se ha alcanzado aquí el punto de desarrollo más alto, es el hombre perfecto - nueve son las iniciaciones - el hombre iluminado que prodiga su sabiduría a los demás. También representa al hombre como tal, constituido de una trinidad terrena (cuerpo, emociones, intelecto), una trinidad de su alma y una de su espíritu, El Nueve es Amor y Luz, fundidos en Sabiduría proveniente del conocimiento de la Verdad. De igual forma el Eneagrama, con su estructura nonagónica, constituye una unidad de luz y amor irradiante, impulsándonos en el camino de evolución.

El Diez:
El Diez, símbolo de la plenitud y de la perfección, suma de los cuatro primeros números, está anclado prácticamente en todas las culturas primitivas de la tierra, ya que se empezó a contar con los diez dedos. Están los Diez Mandamientos entregados a Moisés, los diez «Sephirot» (emanaciones divinas) de la Cábala, correspondiendo a los diez nombres secretos de Dios. Es el fin de un ciclo y comienzo de uno nuevo, en una escala superior. Es nuevamente el Uno, pero el Uno alcanzado, realizado, no el Uno en sí mismo previo a la creación. Es el Uno logrado a partir de una consciencia evolucionante que recorrió todos los estados evolutivos. Se ha alcanzado el eterno ahora, que prepara para un nuevo comienzo; todas las posibilidades están a disposición, y con total libertad de discernimiento se podrá escoger la próxima escala a realizar.

C. G. Jung.- La Interpretación de la Naturaleza y de la Psiquis.
Tomado de: http://auroradiaz.typepad.com/

Aromas y Gemas - Correspondencias


El uso de los cristales y los aromas dentro de los rituales mágicos, es uno de los aspectos más sutiles de la imaginación.

Para lograr nuestro objetivo mágico debemos seguir los siguientes pasos:
Sujetemos el cristal y visualicemos como su energía penetra en nuestro cuerpo a través de la palma de la mano, a continuación aspiremos el aceite esencial y retengamos su energía para lograr la transformación interna.
También podemos poner una gota de aceite esencial en el cristal y llevarlo con nosotros.

Amatista
Necesidad Mágica: amor y conciencia psíquica.
Aroma: Aquilea.

Lepidolita
Necesidad Mágica: espiritualidad y sueños.
Aroma: Cedro.

Crisoprasa
Necesidad Mágica: felicidad y alegría.
Aroma: Azahar

Jaspe Rojo
Necesidad Mágica: protección.
Aroma: Enebro

Cornalina
Necesidad Mágica: sexo y sensualidad.
Aroma: Cardamomo

Aguamarina
Necesidad Mágica: curación y purificación.
Aroma: Eucalipto.

Kuncita
Necesidad Mágica: amor y paz.
Aroma: Ylang-Ylang.

Turmalina
Necesidad Mágica: protección y meditación.
Aroma: Patchouli

Ámbar
Necesidad Mágica: fuerza y curación.
Aroma: Olíbano.

Fluorita
Necesidad Mágica: curación y salud.
Aroma: Lavanda

Topacio
Necesidad Mágica: protección y espiritualidad
Aroma: Niaouli.

Ortosa
Necesidad Mágica: amor y conciencia psíquica
Aroma: Jazmín.

Rodocrosita
Necesidad Mágica: energía física y vigor
Aroma: Jengibre

Turmalina
Necesidad Mágica: dinero y éxito.
Aroma: Patchouli

Lapislázuli
Necesidad Mágica: amor y amistad.
Aroma: Palmarrosa

Hermatites
Necesidad Mágica: valor y energía.
Aroma: Pimienta Negra

Cuarzo
Necesidad Mágica: amor, paz y felicidad.
Aroma: Rosa

Malaquita
Necesidad Mágica: dinero y protección
Aroma: Pino

Calcita
Necesidad Mágica: espiritualidad y meditación
Aroma: Sándalo

Cristal de Cuarzo
Necesidad Mágica: transformaciones positivas
Aroma: Romero

Fuente: http://www.novedosotarotbaratisimo.com/
Imagenes: Google imagenes
Tarot de la Zarina - 20/09/2011

Tarot: Arte & Magia

Por Andrea Vitali 
LE TAROT Asociación cultural de estudios e investigaciones históricas.
Durante el Renacimiento, “las imágenes de los Dioses de la antigüedad” evocaban los mitos clásicos a los que se atribuía un gran valor ético y moral.
Es en esta época que apareció el juego de tarots: una de las realizaciones más extraordinarias del humanismo italiano. Reunía los representantes más ilustres del panteón griego alimentados de virtudes cristianas, mediante el sesgo de imágenes alegóricas de situaciones humanas y los símbolos de los cuerpos celestes más importantes.
El Tarot era un gran juego de memoria que encerraba las maravillas del mundo visible e invisible y que proporcionaba a los jugadores instrucción tanto de orden físico como de orden moral y místico.
En efecto, la serie de virtudes (Fortaleza, Prudencia, Justicia y Templanza) remite a importantes preceptos éticos; la serie de las condiciones humanas (Emperador, Emperatriz, Papa, Loco y Mago) refiere a la jerarquía a la que está subordinado el hombre, y la serie de los planetas (Estrella, Luna, Sol) hacen alusión a las fuerzas celestes que mandan a los hombre, más allá de las cuales reina el universo de lo divino. Inmediatamente el uso lúdico del tarot tomó precedencia sobre la dimensión didáctica y moral del juego que, desde el comienzo del siglo XVI, ya no se tuvo más en consideración.
A esta incomprensión le correspondió una mutación bien precisa de las figuras que padecieron transformaciones diversas según las regiones y los gustos populares. Hacia finales del siglo XVIII, se redescubrió el contenido filosófico del tarot, pero sobre la base de principios totalmente equivocados los nuevos intérpretes dieron luz a un nuevo uso de las cartas: mágico y adivinatorio.
En un célebre artículo publicado en 1781 por el arqueólogo francmasón Antoine Court de Gébelin, puede leerse: “el libro de Thot existe y sus páginas son las figuras del tarot”. Unos años más tarde, otro francmasón, Etteilla, se lanzó al gran proyecto de restauración de las imágenes, afirmando conocer la estructura del juego practicado por los egipcios. Según Etteilla, el primitivo tarot contenía el misterio del origen del universo, las fórmulas de ciertas operaciones mágicas y el secreto de la evolución física y espiritual de los hombres. Desde entonces, el tarot fue ligado indisolublemente al mundo de la magia y, aspirando a objetivos mucho más ambiciosos que el simple conocimiento del porvenir, tomó vuelo la gran época del tarot oculto.
La armonía celeste
El tarot es un juego constituido por 56 cartas numeradas de “suites italianas” pero de origen árabe (coppe, danari, spade y bastoni: copas, oros, espadas y bastos), y por 22 imágenes bautizadas Triunfos, creadas a finales del siglo XIV o a comienzos del XV en las cortes del norte de Italia, en Milán, Ferrara y Boloña.
Este juego remite a los “Triunfos” de Francesco Petrarca, en los que el poeta del siglo XIV ofreció una descripción de las fuerzas principales que gobiernan a los hombres atribuyéndoles un valor jerárquico. En primer lugar venía el Amor (el instinto), que es dominado por la Castidad (la razón). Luego la Muerte, ella misma vencida por el Tiempo. En la cumbre de esta jerarquía se encuentra la Eternidad, a saber Dios.
La teología medieval atribuye un orden preciso al universo, constituido por una escala simbólica que va de la tierra al cielo: en lo alto de esta escala Dios, la primera causa, gobierna el mundo sin intervenir directamente sino más bien operando a gradibus, a saber por medio de toda una serie ininterrumpida de intermediarios de suerte que la escala enseña que el hombre puede ascender progresivamente las etapas del orden espiritual vislumbrando las cimas de lo bueno, lo verdadero y lo noble, y que la ciencia y la virtud aproximan el hombre a Dios.
La primera lista conocida de Tarots, los Sermones de Ludo cum aliis, de un anónimo dominicano del siglo XVI, permite comprender que las figuras de los Triunfos y su orden en el tarot son la prueba irrefutable de que se trataba de un juego animado por una dimensión ética. El Mago representaba el común de los mortales a los que se les daba guías temporales, la Emperatriz y el Emperador, y guías espirituales, el Papa y La Papisa (la Fe). Los instintos humanos deben ser templados por la Virtud: el Amor por La Templanza, el deseo de poder, el Carro Triunfal, por la Fortaleza.
La Rueda de la Fortuna enseña que cada suceso es efímero y que los mismos poderosos están destinados a devenir polvo. El Ermitaño, que viene después de La Rueda, representa el Tiempo al cual se somete cada ser en tanto que El Colgado representa el riesgo de ceder a la tentación y al pecado antes de que sobrevenga la Muerte física.
El más allá también está representado según la concepción propia de la Edad Media: el infierno y, por tanto, el Diablo, están ubicados en el centro de la Tierra que circundan las esferas celestes. Al igual que en el cosmos aristotélico, la Esfera terrestre está rodeada de “fuegos celestiales”, representados por el rayo que cae sobre una Torre. Las Esferas planetarias están constituídas por tres astros principales: Venus, la estrella por excelencia, la Luna y el Sol.
La Esfera más elevada es el Empíreo, reino de los Angeles que deben despertar a los muertos de sus tumbas durante el Juicio Final: es el día en que triunfará la Justicia Divina y pesará las almas para separar los buenos de los malos. Por encima de todo este orden se encuentra El Mundo, a saber Dios Padre, tal como lo escribió un dominicano anónima que comentó el Tarot a finales del siglo XV. Este mismo autor ubica el Loco después de El Mundo como si intentara indicar que es extraño a toda regla y a toda enseñanza.
Este mismo orden aparece en otro mazo del Renacimiento: el Tarot de Mantegna, que ilustra las Condiciones humanas, las virtudes, las Artes Liberales, las Musas y las Esferas celestes, ordenándolas en cinco grupos bien diferenciados.
A lo largo del siglo XV, el Tarot fue llamado “Ludus Triomphorum”. Y no es sino a comienzos del siglo XVI que aparece el término “Tarot”. El origen de esta expresión es discutible. Algunos piensan que viene del árabe y que significa “hoja de papel”, o del término “tariqa”, a saber: vía de Conocimiento místico, elaboración de un recorrido místico de inspiración hindú (Tara). Otros ven una posible conexión con la técnica del taroccato, es decir, la impresión de decoraciones por medio de un punzón, propio de las cartas en pequeño producidas para las principales cortes del norte de Italia. Otros aún suponen que la palabra “tarot” viene del término coloquial “tarocar”, que significa hacer o decir tonterías o insensateces, en referencia a los juegos de azar.
Las Alegorías del Tarot
Las alegorías de los Triunfos pertenecen a un repertorio figurativo muy presente a partir del siglo XIII, en particular en las decoraciones de las catedrales góticas, en los tratados enciclopédicos y astrológicos así como en los frescos de los edificios públicos.
El contenido de cada figura es fácilmente descifrable ya que se inscribe en el contexto cultural de las principescas cortes de la Italia de la planicie del Po, en vistas de su gusto por las imágenes moralistas surgidas tanto de la tradición religiosa como de la mitología clásica.
Efectivamente, a lo largo de la Edad Media los dioses antiguos permanecieron presentes en la cultura cristiana, si bien con un carácter diferente de la divinidad. Por una parte se los consideraba como héroes que instruyeron a los hombres en numerosas artes, como Minerva la primera tejedora o Apolo el dios médico. Otra concepción los consideraba como alegorías de vicios y virtudes, y es esta interpretación la que se encuentra en ciertas cartas de los Triunfos.
Así pueden reconocerse claramente virtudes tales como la Fuerza, representada por Hércules abatiendo al León de Nemea, símbolos de los instintos animales; el Amor representado por Cupido preparándose a lanzar sus flechas sobre los Enamorados imprudentes; la Prudencia, representada por Saturno; el Pudor por Diana; la Emperatriz por Venus, la Verdad por Apolo que ilumina la Tierra desde su disco solar.
Numerosas imágenes del Tarot se inspiran claramente en la iconografía cristiana, como el Mundo, representado tanto por la Jerusalén celestial en el interior de una esfera llevada por ángeles o dominada por la Gloria celeste. La carta de la Papisa remite a la imagen de la Fe, idéntica a aquella representada por Giotto en la Capilla de los Scrovegni de Padua. Otras representaciones de virtudes tales como la Templanza, la Justicia y la Fuerza reflejan la iconografía clásica presente en las iglesias góticas y en las miniaturas de los libros sagrados. Y no sólo hay allí algunos ejemplos. Los tratados de astrología de la época constituyen otra fuente de inspiración. La figura de El Mago o de El Juglar aparecen entre los “Hijos de la Luna”, a saber: entre los oficios considerados bajo la influencia del astro.
La figura del Mísero (el Mendigo) o El Loco se presenta entre los “Hijos de Saturno”; los Enamorados entre los “Hijos de Venus”; el Papa entre los “Hijos de Júpiter” y el Emperador entre los “Hijos del Sol”. Además, las figuras de los astrólogos se presentan en diversos juegos de Triunfos como representación de la Luna y las Estrellas.
Finalmente, también se presentan imágenes de la vida cotidiana. Un ejemplo interesante lo provee la figura del colgado, que hace referencia a la pena infligida a los traidores. En la Capilla Bolognini en S. Petronio (Boloña) se representa una figura idéntica en un fresco de Giovanni da Modena como pena de talión para los idólatras. Si bien el castigo de ser colgado de un pie se representa en muchas obras gráficas, este fresco es el único ejemplo conocido en que la imagen del Colgado coincide perfectamente con la carta homónima de los Triunfos.
El divino Hermes
Durante la antigüedad, Hermes, asociado al dios egipcio Thot, fue considerado inventor de la escritura y autor de numerosos tratados mágicos y religiosos. Durante el periodo del Imperio Romano los textos herméticos fueron reinterpretados por la Escuela de Alejandría en Egipto, a la luz de la filosofía griega, en particular de Pitágoras y de Platón, en tanto que los Padres de la Iglesia tuvieron un gran respeto por Hermes en virtud de las analogías entre ciertos textos de los Evangelios y ciertos textos que se le atribuían.
En 1460 se le entregó a Cosimo de Medicis, Señor de Florencia, un manuscrito encontrado en Macedonia y atribuido por error a Hermes Trismegisto. Esta obra traducida en 1463 por el filósofo y religioso Marsilio Ficino fue seguida por las traducciones de textos platónicos que revelaban una concepción fascinante del cosmos.
Según esta filosofía, el Universo converge hacia la unidad divina ordenado según los grados de perfección representados por los círculos concéntricos de las esferas planetarias y celestes. El hombre está constituido por una parte divina, el alma, que durante su existencia terrenal puede conducirlo a la contemplación del Bien supremo mediante la práctica de las virtudes y por mediación de diferentes entidades angélicas.
Otra dimensión filosófica importante suponía que el Universo se refleja en cada cosa existente. El hombre era considerado como un mundo en miniatura, un microcosmos idéntico en todo y por todo al Macrocosmos. Los filósofos del Renacimiento, a partir de Ficino, imaginaron sistemas complejos de correspondencia entre los astros del firmamento y las diferentes partes del organismo humano.
Es sobre la base de tales principios que se revalorizaron la magia, la astrología y la alquimia, el arte hermético por excelencia. Estas ciencias debían ayudar al hombre a comprender las conexiones ocultas que aseguran la cohesión del universo y que influencian el comportamiento humano. Así las divinidades astrales antiguas, Saturno, Júpiter, Marte, Venus, el Sol y la Luna, revistieron nuevamente el rol de espíritus poderosos y temibles a los que se podía dirigir plegarias e interrogaciones para conocer el destino humano.
Los amuletos, ciertos y ritos y la realización de operaciones particulares debían permitir al hombre defenderse contra la potencia de los astros, igualmente presente en las piedras y los metales, obteniendo la facultad de capturarla y usarla para elevarse espiritualmente.
El poeta Ludovico Lazzarelli (1450-1500) se inspiró en la filosofía hermética en una obra ilustrada de figuras extraidas del Tarot llamado “de Mantegna”, el “De gentilium imaginibus deorum” y también hizo referencia a las operaciones alquímicas el autor anónimo del Tarot Sola Busca (alrededor de 1490).
En la misma época ciertas imágenes del Tarot fueron modificadas sobre la base de los cánones de la iconografía hermética. Sobre las cartas de las Estrellas se representó el origen astral del alma según la concepción platónica, en tanto que sobre la carta del Mundo se representó el Anima Mundi que, según Ficino, sería el elemento mediador entre el hombre y Dios.
El juego del Tarot
Según la tradición histórica el lugar de origen del Tarot no sería ni Egipto, ni Oriente ni la mítica Atlántida; según esta tradición, el Tarot habría visto la luz del día en el Renacimiento en el entorno de las cortes del Norte de Italia; aquellas de Milán, Boloña y Ferrara. Y el Tarot se habría difundido enseguida por toda Italia y luego por el resto de Europa donde conocieron diversas variantes.
Hacia 1470, se encuentra el Tarot en Florencia, donde se creo una variante llamada Germini o Minchiate. Al comienzo del siglo XVI hizo su aparición en Perugia y en Roma y durante el siglo siguiente desembarcó en Sicilia. De Ferrara se difundió en dirección de Venecia, Austria y Bohemia. De Milán llegaron a Suiza, a Francia y luego a Alemania, país en el cual durante el siglo XVIII se desarrolló una rica producción de Tarots ilustrados con escenas fantásticas, inspiradas en el mundo animal, en la historia, en la mitología y en las tradiciones y costumbres populares.
Las cartas del Tarot fueron usadas desde el origen para jugar con algunas reglas comparables a las del ajedrez. Al vista de su carácter “ingenioso”, el Ludus Triompharum fue excluido de las ordenanzas que datan del Renacimiento contra los juegos de azar; se sabe que en los salones aristocráticos el juego de los Triunfos era el centro de las diversiones refinadas que consistían, por ejemplo, en inventar sonetos cortesanos o en responder a preguntas construidas con cartas extraidas del mazo.
Otra práctica consistía en asociar las figuras del Tarot a celebridades, escribiendo al respecto sonetos o simplemente escritos elogiosos o burlescos o satíricos. Estas prácticas lúdicas y literarias marcaron rápidamente el paso.
Hacia finales del siglo XV, un predicador dominicano anónimo se ensañó contra los Triunfos calificándolos de opus diaboli y justificaba su juicio afirmando que el inventor de estos naipes, para atraer a los hombres hacia el vicio, había usado deliberadamente figuras respetables en extremo, como el Papa, el Emperador, las Virtudes cristianas y hasta Dios. En los siglos XVI y XVII el Tarot se transformó en un verdadero juego de azar caracterizado por numerosas variantes regionales.
A partir del s. XVIII comenzó la importación del Tarot francés, en particular la variante “marsellesa” en la cual se inspiraron los fabricantes piamonteses y lombardos para renovar su producción. Luego, seguido de cerca por juegos más modernos, el Tarot fue desapareciendo lentamente.
Hoy aún está presente en algunos pueblos de Sicilia, de Emilia, de Lombardía o del Piamonte así como en el Sureste de Francia. A la vez, las imágenes del Tarot fueron objeto de manipulaciones e interpretaciones esotéricas hasta el punto de ser consideradas como íconos mágicos.
El libro de Thot o la interpretación esotérica del tarot.
El renacimiento del Tarot como instrumento mágico ocurrió a finales del siglo XVIII, en pleno periodo de las Luces. Fue obra de un arqueólogo, célebre en su tiempo: Antoine Court de Gébelin, miembro de la francmasonería francesa.
“Si hoy anunciamos que existe una obra que contiene la más pura doctrina de los Egipcios, que habría escapado de los incendios de sus bibliotecas, ¿quién no estaría impaciente por conocer un libro tan preciado y extraordinario? Y bien, este libro existe y sus páginas son las figuras del Tarot”.
Para justificar sus afirmaciones Court de Gébelin explica que la palabra Tarot proviene del egipcio Ta-Rosch que significa Ciencia de Mercurio (Hermes para los griegos, Thot para los egipcios). Luego, ayudado por un colaborador desconocido, indicó las numerosas propiedades mágicas del Libro recién descubierto.
Estas teorías fueron retomadas por otro francmasón, Etteilla, pseudónimo de Jean-François Alliette: “El Tarot es un libro del antiguo Egipto cuyas páginas contienen el secreto de una medicina universal, de la creación del mundo y del destino del hombre. Sus orígenes se remontan al 2170 antes de Cristo, cuando diecisiete magos se reunieron en un cónclave presidido por Hermes Trismegisto. Enseguida fue grabado en plaquetas de oro colocadas alrededor del fuego central del Templo de Memfis. En fin, después de diversas peripecias, fue reproducido por grabadores mediocres de la Edad Media con una cantidad de inexactitudes de modo que su sentido original fue desnaturalizado”.
Etteilla restituyó al Tarot lo que él creía que era su forma primitiva, remodeló la iconografía y lo bautizó “El libro de Thot”. La herencia del Neoplatonismo y del hermetismo del Renacimiento está claramente presente en las manipulaciones operadas por Etteilla. En efecto, en los ocho primeros Triunfos, reproduce las fases de la creación; en los cuatro siguientes, subraya que las virtudes conducen las almas hacia Dios; y finalmente en los diez últimos representa las condiciones negativas a las que están sometidos los seres humanos.
Las 56 cartas numeradas fueron interpretadas como sentencias adivinatorias para los mortales. Gracias a estas revelaciones, cobró gran vuelo la moda de la cartomancia, y más tarde la dimensión mística del libro de Thot fue revalorizada por Eliphas Lévi. Eliphas Lévi denunció los errores de Etteilla, afirmando que los 22 Triunfos correspondían a las 22 letras del alfabeto hebreo. Y explica la conexión con las operaciones mágicas, con el simbolismo francmasón y sobre todo con los 22 senderos del Arbol de la Kábbala, que reflejan las estructuras idénticas en el hombre y en el universo.
Recorriendo los 22 canales del supremo saber, el alma humana podría llegar a la contemplación de la luz divina. Las teorías de Lévi fueron retomadas por numerosas confraternidades ocultistas y cada una de ellas recreó nuevas cartas de Tarot conforme a su propia filosofía.
Para algunos, el objetivos de los iniciados era la realización de un gran Templo Humanitario apuntando la creación de un Reino del Espíritu Santo fundado sobre el esoterismo común a todos los cultos. Para otros, el Tarot representaba las etapas de un recorrido individual de elevación mística o de exaltación psíquica mediante la obtención de grandes poderes mágicos.
Tarot y cartomancia
Se admite generalmente que el periodo que abarca el fin del siglo XVIII y el comienzo del XIX fue propicio a los profetas y a los adivinas, en Francia y en todas partes, por razón de las incertidumbres políticas y el agravamiento de la crisis económica.
Efectivamente, hay una vasta producción de estampa del siglo XIX que representan escenas de adivinación popular, producción que atestigua la difusión de la cartomancia. El arquetipo es una mujer vieja, con frecuencia gitana, que predice el porvenir en los cruces de camino y que habita en un tugurio rodeado de todo tipo de enseres mágicos.
Si bien el arte adivinatorio por medio de cartas se practicaba desde finales del siglo XVII, no es sino en el siglo XIX que las cartománticas de multiplicaron gracias a las sorprendentes revelaciones de Court de Gébelin, de Etteila y de las confraternidades ocultistas. Entre los innumerables adivinos de la época conviene detenerse un instante en Mademoiselle Lenormand, cuya fortuna descansaba en una hábil utilización de su imagen pública. A lo largo de su carrera Mlle. Lenormand vio pasar por su salón a personajes de la estatura de Robespierre, Marat, Danton, Napoleón Bonaparte, y se volvió la confidente de la emperatriz Joséphine.
La “Sibila de los Salones”, como fue llamada, fue imitada por innumerables adivinas que se esforzaban por sacar provecho de su arte pretendiendo ser alumnas y herederas de la más ilustre sibila. Además crearon nuevas cartas de cartomancia basadas en el Tarot egipcio de Etteilla o en las cartas francesas de juego.
Hacia 1850, la adivinación por medio del tarot y de cartas de juego había llegado a ser una técnica adivinatoria extremadamente popular en toda Europa. Y en la misma época, el renacimiento de filosofías esotéricas revigorizó las artes mágicas y en particular la cartomancia. La difusión de esta práctica, extendida por todas las clases sociales, se acompañó de una vasta producción industrial a fin de responder los requerimientos del público. A lo largo del s. XIX se imprimieron, esencialmente en Francia, Italia y Alemania, por lo menos un centenar de barajas que no tenían sino una lejana conexión con el Tarot sino con libros de interpretación de sueños o con la “Kabbala del loto”.
Puede afirmarse que desde entonces esta modalidad ha conservado todo su vigor, exceptuando los periodos de guerra. Equivocadamente según nosotros, los sociólogos se preguntan hoy por las razones de que lo que hoy se define como un retorno de lo irracional, y que convendría considerar ante todo como una presencia que testimonia una necesidad constante de grandes certezas en la historia occidental.
Más allá del aspecto adivinatorio, conviene además tener en cuenta la dimensión artística. La creación de cartas con frecuencia ha ocasionado la obra de diseñadores y pintores muy talentosos, cuyo trabajo da prueba no sólo de gusto personal, sino igualmente de una sensibilidad artística y de las corrientes de la época en las que se inscriben.
© Copyright ANDREA VITALI, Historiador e iconógrafo del Tarot
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Traducción: Enrique Eskenazi


20/07/2011 - Tarot de la Zarina

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