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La Práctica de la Astrología

El arte de la astrología se encontraba dividido en dos ramas principales: la astrología mundana (llamada también natural y general) y la astrología judicial. La astrología mundana se ocupaba de las influencias celestes sobre fenómenos naturales tales como el clima y la predicción de acontecimientos generales. En esta categoría quedaban incluidas las revoluciones anuales (horóscopos de la entrada del sol en Aries, el comienzo del año astrológico) y horóscopos calculados para fenómenos celestes, como conjunciones, oposiciones y eclipses. Una miniatura de un ejemplar del Liber astronomicus de Bonatti representa la ofrenda de esta obra al rey Enrique VI. Se coloca convenientemente en la sección que trata de las revoluciones anuales, con el fin de presentar al rey como un personaje influyente en el escenario del mundo, y en cuyo reino sucedían acontecimientos de impacto generalizado: la fertilidad de la tierra, guerras y peste, y todos los niveles de la sociedad. La prominencia del rey, un soldado y el arzobispo en esta ilustración es un eco de las instrucciones de Bonatti al astrólogo para que encuentre los planetas que equivalen al rey, a los soldados y a los obispos en el horóscopo. El hombre que presenta el libro y el arzobispo que aparece a su lado señalan una vista lejana del sol, la luna y otros planetas, imprimiendo a la astrología el sello de la ortodoxia cristiana e inculcando al rey la oportunidad única de leer el futuro en las estrellas. En muchas cortes de la Europa medieval, los gobernantes recibían consejo astrológico de los médicos y los clérigos. Aunque la costumbre de consultar a los astró­logos solía ser condenada por parte de los cortesanos y los teólogos, su existencia se mues­tra en documentos contemporáneos y en manuscritos astrológicos como éste, exquisitamente decorados para sus nobles propietarios. El conocimiento de la astrología impregnó a todas las clases sociales, y el astrólogo Richard Trewythian, antes mencionado, confeccionó la revolución anual de 1448. Trewythian, también médico y prestamista, tenía todo tipo de clientes «astrológicos», desde artesanos hasta un abad. El pronóstico comienza nombrando a Marte Señor del Año, por ser el planeta con el mayor número de dignidades del horóscopo de la derecha. A una lista de predicciones generales causadas por la influencia de Marte en Escorpio en la décima casa le siguen los significados de otros planetas importantes del horóscopo. Marte significa una serie de tristes acontecimientos que comienzan con «una multitud de nubes y un intenso frío en invierno y un exceso de calor en verano y disputas sobre los productos y los árboles. y habrá enfermedades de los ojos y robos y se multiplicarán los salteadores de caminos por las calles». Los astrólogos podrían manejar muchos textos que contuvieran listas de significados para todas las posibles combinaciones de planetas, signos del zodiaco y casas. Trewythian consultó el Quadripartitum de Ptolomeo, junto al comentario de Ali Ibn al-Ridwan, el De iudiciis astrorum de Ali Ibn Ali Rijal Y obras de Albumasar y Messahala. Probablemente le influyeron también su propia experiencia en predicción astrológica y los sucesos y preocupaciones de su época. La predicción de Trewythian sobre efusión de sangre, guerra, peste, muerte y terror para 1448 no debió causar mucha sorpresa. En el turbulento siglo xv, los conflictos entre las facciones que intentaban llenar el vacío de poder planteado por el débil reinado de Enrique VI empezaron a tomar la forma de los enfrentamientos armados conocidos como la «Guerra de las Dos Rosas». Se creía que los dramáticos fenómenos celestes tenían una influencia importante en la Tierra, y por esta razón Trewythian construyó también un horóscopo para un eclipse que ocurriría antes de la entrada del sol en Aries, para calcular su influencia sobre aquel año. En las crónicas medievales se decía a menudo que los eclipses y los cometas  presagiaban la muerte del rey, la guerra, epidemias o algún otro desastre.
La astrología judicial se centraba en el individuo y proporcionaba predicciones más concretas para la vida de una persona y el momento adecuado para llevar a cabo una tarea. Por eso despertó recelos entre los eclesiásticos, que la veían como una amenaza al concepto de libre albedrío y a la divina providencia de Dios. Una respuesta común de los astrólogos a estas críticas era que los sabios dominaban las estrellas y que conocer los acontecimientos de antemano mitigaba su impacto y permitía a los hombres prepararse para el desastre. Dentro de la astrología judicial se incluye el tipo de astrología más popular hoy en día, la astrología natal, y otros tipos que tenían casi igual interés para el astrólogo medieval: la astrología horaria y la electiva. Un horóscopo natal es una representación de los cielos en el momento del nacimiento de una persona. Proporcionaba información sobre el carácter del nativo, el transcurso de su vida y el momento y forma de su muerte. Como no siempre se guardaban registros exactos de la hora del nacimiento, salvo en las familias pudientes y aristocráticas, a veces el astrólogo tenía que reconstruir la hora del nacimiento examinando los « accidentes» importantes de la vida del nativo. Un popular libro de asesoramiento político y moral para príncipes, el Secretum secretorum, aconseja a los gobernantes consultar a los astró­logos para conocer las inclinaciones naturales de sus hijos . El Liber astronomicus de Bonatti ilustra las influencias celestiales sobre un recién nacido, en forma de una estrella que dirige sus rayos sobre la cabeza del niño. En este texto el carácter y la vida del nativo se tratan examinando cada una de las casas astrológicas sucesivamente, desde la forma y figura del cuerpo del nativo (primera casa) hasta los enemigos ocultos que encontraría a su paso (duodécima casa) . En cada área de la vida del nativo destaca un planeta diferente. En lo que respecta al matrimonio destaca el planeta Venus, mientras que Bonatti afirma que «para una investigación sobre la fe del nativo y la profundidad de su conocimiento hay que observar a Mercurio». También se tratan diferentes aspectos de cada tema. Por lo que se refiere a los descendientes del nativo, el astrólogo es capaz de predecir su sexo y su número, cuáles morirán primero y cuáles vivirán más. Bonatti introduce también la opinión de otros astrólogos, ofreciendo, por ejemplo, la opinión de Ptolomeo sobre cuál de los descendientes que aparecen en el horóscopo logrará la prosperidad. Contratar los servicios de un astrólogo para construir un horóscopo del nacimiento del rey era una empresa peligrosa, ya que se creía que estas cartas revelaban la fecha y la forma de la muerte del nativo. Han sobrevivido diferentes versiones del de Enrique VI, tanto de las que se hicieron con el permiso oficial como otras asociadas a intenciones más traicioneras. El matemático y astrónomo John Holbrooke, que según parece ofreció consejo astrológicos tanto a este rey como a su padre, Enrique V, confeccionó una carta natal en el momento de su nacimiento. Durante el reinado anterior, sin embargo, dos clérigos fueron acusados de conspiración para utilizar la astrología y la magia con el fin de conseguir la muerte del rey en colaboración con la ambiciosa duquesa de Gloucester. Pese a que su horóscopo parece haber revelado solamente la probabilidad de que el rey padeciera una enfermedad, Thomas Southwell murió en prisión y Roger Bolingbroke fue ejecutado, mientras que la propia duquesa fue condenada a cadena perpetua. Practicar la astrología no era en sí un delito, puesto que inmediatamente se encargó a un astrólogo partidario del rey dar la vuelta a las funestas predicciones anteriores y ofrecer una interpretación más tranquilizadora de la carta natal del rey. La astrología era más vulnerable a las críticas cuando estaba pegada a la práctica de la magia: los dos clérigos y la duquesa fueron acusados de practicar la necromancia (un tipo de magia que implicaba la conjura de espíritus o demonios) además de la astrología para provocar la muerte del rey. Las cartas natales tenían la capacidad potencial de seguir siendo usadas para construir horóscopos en los cumpleaños del nativo. Las posiciones de los planetas en estas «revoluciones solares» se comparaban con las de la carta natal con el fin de hacer predicciones para el año en cuestión. Richard Trewythian practicaba con regularidad este tipo de astrología, y en su cuaderno de notas dibujó incluso una pequeña cara en el cuadrado central del horóscopo, sin duda su autorretrato. Aunque no conservamos predicciones para esta revolución de 1434 de su carta natal, una sentencia acompaña el horóscopo de su 52º cumpleaños, el 28 de octubre de 1445. En él, Trewythian anota que Júpiter y el Sol en esta revolución significan una mejora del cuerpo y de los negocios, y tendrá un hijo que le dará grandes alegrías. Como Venus se coloca en el sitio de Mercurio en la carta natal, significa que tendrá poder y fama por su elocuencia y su intelecto, especialmente debido a que se encuentra en conjunción en la cuarta (casa);. La popularidad de las cartas natales nos la indica su presencia en los manuscritos que han llegado hasta nosotros, mayor que la de los horóscopos de otros tipos. Es probable también que un gran número de cartas no sobreviviera, ya que seguramente los clientes se quedaban con sus cartas y las de sus hijos para futuras consultas. La mayoría de los horóscopos medievales perviven en libros confeccionados por los propios astrólogos o recopilados por los posteriores aprendices de este arte. El cuaderno de notas que registra la práctica astrológica de Richard Trewythian contiene una serie de cartas horarias, un género que no suele estar presente en los textos astrológicos grecorromanos pero que alcanzó una gran popularidad con los astrólogos árabes, que lo habían encontrado en fuentes hindúes. La astrología horaria se usaba para determinar la respuesta a preguntas concretas mediante una figura trazada para el momento en que se formulaba la pregunta. Trewythian practicaba también, aunque en menor medida, la astrología electiva, según la cual se estudiaban las posiciones planetarias con objeto de establecer cuál era el momento más adecuado para emprender una actividad. En 1452, por ejemplo, confeccionó un horóscopo para determinar cuál era el mejor momento para que su cliente abandonara la ciudad y marchara a la guerra. Los clientes probablemente visitaban al astrólogo en su casa, donde le revelarían sus problemas íntimos de crisis domésticas y embarazos, dudas relativas a transacciones comerciales, temores de que estallara una guerra y búsquedas del tesoro. Ante sus ojos, las esperanzas e inquietudes que habían expresado se reconstruirían en forma de una representación de los cielos de la que el astrólogo extraía su respuesta. En menos de un cuarto de hora, quizá, habría terminado todo el proceso. Uno de los temas más comunes de la práctica horaria de Trewythian eran cuestiones relacionadas con robos. Dos horóscopos que construyó para el "abad" tienen que ver con el robo de una copa de oro que aparece esbozada dentro de una de las figuras. Trewythian fue capaz de describir a su cliente las características marcianas del ladrón: «Es de complexión rolliza con pelo castaño y grasiento y a menudo tiene granos en la cara. Tiene la barba rala y los ojos pequeños; su cuerpo es tosco y encorvado. Es un sembrador de malas hierbas y de discordia entre los hombres». Desafortunadamente, aunque se dice que el ladrón tiene todavía el objeto en su poder y siente el deseo de hablar de su crimen, el astrólogo no confía en que la pieza se recupere.

Fuente : "La Astrología en los Manuscritos Medievales" de Sophie Page
publicado por RolandodeSantiago Tarot

El Arte de la Astrología: Instrumentos y Principios

El aspirante a astrólogo de finales de la Edad Media tenía que llegar a dominar las técnicas, tanto astronómicas como matemáticas, necesarias para construir un horóscopo, así como un complicado número de reglas para interpretar las configuraciones celestiales representadas en este diagrama esencial. Después del siglo XII, los estudiantes adquirirían las técnicas astronómicas requeridas estudiando el quadrivium, las materias matemáticas de los estudios universitarios de humanidades. Las técnicas astrológicas se consideraban también esenciales para los estudiantes de medicina. En ocasiones, la propia astrología era una parte destacada del currículo: en el siglo XV, la universidad de Bolonia tenía su propio pro­fesor de astrología que impartía un curso de cuatro años de duración. La enseñanza astrológica era relativamente uniforme, aunque los estudiantes podían elegir entre diferentes técnicas y sistemas que circulaban en forma de manuscrito. Debido al valor predominantemente práctico de los textos que se ocupaban de los instrumentos y principios de la astrología, estos no solían estar muy decorados, aunque los diagramas formaban parte frecuentemente del aparato explicativo.
El principal instrumento del astrólogo era el horóscopo o carta astral, un mapa simbólico de los cielos en un momento y lugar determinados. En este dibujo el astrólogo trazaba la posición de los siete planetas conocidos (la luna, Mercurio, Venus, el sol, Marte, Júpiter y Saturno) como aparecían en el zodiaco, esto es, la zona centrada según la Eclíptica, el recorrido aparente del sol alrededor de la Tierra. El zodiaco quedaba dividido en doce partes iguales de treinta grados nombradas según las constelaciones: Aries, Tauro, Géminis, Cáncer, Leo, Virgo, Libra, Escorpio, Sagitario, Capricornio, Acuario y Piscis. El horóscopo se situaba en relación a un lugar concreto de la Tierra superponiendo la división de la Eclíptica sobre el horóscopo, donde aquella se cruzaba con el horizonte y el meridiano a la hora fijada. Esto se denominaba normalmente división en casas y do­taba al horóscopo de su característica estructura en doce espacios (o casas). El método más común para calcular esta división comenzaba con el grado donde la Eclíptica se cruzaba con el horizonte, llamado «ascendente». Entonces el astrólogo construía las divisiones de las seis casas bajo el horizonte siguiendo el orden de la salida de cada signo, y las seis casas sobre el horizonte ordenadas de oriente a occidente, dirigiéndose al ocaso. 
La posición y distancia de los planetas se calculaba con la ayuda de instrumentos tales como astrolabios y cuadrantes, que se enfocaban al sol durante el día y a una estrella importante durante la noche, con el fin de extraer interpretaciones para el año en curso. Tablas astronómicas adaptadas a diferentes latitudes facilitaban el cálculo de la división en doce partes del cielo, así como de las «efemérides», enumerando las posiciones diarias de los planetas. Un ejemplo de estas efemérides nos lo da el primer folio de una serie de tablas con el movimiento de todos los planetas para 1400-1500. Las efemérides para julio de 1450, del cuaderno de notas de un astrólogo londinense del siglo xv, Richard Trewythian, se calcularon probablemente a partir de una tabla de este tipo. Muestra columnas para cada uno de los planetas y los puntos donde la luna se cruzaba con la Eclíptica (denominados caput y cauda draconis) . Bajo los símbolos de estos puntos se encuentran los nombres de los signos del zodiaco en los cuales se sitúa cada planeta. Las filas de la tabla no sólo contienen las posiciones diarias de todos los planetas en grados y minutos sino también, en el lado derecho, símbolos que representan configuraciones o aspectos planetarios significativos que ocurrirían en un día determinado. En la parte baja 
de la tabla Trewythian ha dibujado un horóscopo para un eclipse que ocurrió el 24 de julio de 1450. Sobre él se sitúa una sentencia que predice una guerra para elIde julio, «debido a la cuadratura que forman los dos planetas más grandes (Júpiter y Saturno)>>. En el margen izquierdo toma nota de un acontecimiento terrestre ocurrido el 4 de julio y que coincide con esta predicción: «esta noche las gentes de Kent lucharon en el puente de Londres», en referencia a un episodio de la revuelta de Jack Cade. 

Los horóscopos aparecieron en la Edad Media en una variedad de formas cuadradas y circulares entre las que el de Trewythian es un modelo muy común. Las doce «casas» se cuentan en sentido contrario al de las agujas del reloj desde el triángulo de la izquierda, y se indican los límites de cada casa en cuanto al grado del signo del zodíaco, así como las posiciones'de todos los planetas y de caput y cauda draconis. El cuadrado central de la figura se usaba muy a menudo para escribir información relevante para el horóscopo, como la fecha, el nombre del cliente o la pregunta que necesitaba ser contestada. Una vez hecho el horóscopo, el astrólogo se abre camino a través de varios niveles de significado para emitir un juicio. Cada planeta del horóscopo poseía propiedades naturales, siendo masculino o femenino, diurno o nocturno, cálido, frío, seco o húmedo, benéfico o maléfico, etc. Otros significados dependían de su posición en el horóscopo y de sus relaciones con otros planetas. Los signos del zodiaco se clasificaban también de varias maneras: según los sexos, estaciones y elementos (las cuatro «triplicidades» del fuego, la tierra, el aire y el agua), y los signos «cardinales», «fijos» y «mutables». Todos los planetas gobernaban sobre dos signos, sus «casas», excepto el Sol y la Luna (considerados planetas en la Edad Media), que gobernaban sólo uno. Cuando un planeta estaba presente en un signo sobre el que gobernaba, su influencia era más poderosa, pero si se encontraba en los signos diametralmente opuestos en el horóscopo estaba en su «detrimento», y su influencia se debilitaba. Los planetas también se consideraban fuertes en el signo de su «exaltación», y débiles en su «caída», el signo opuesto a su exaltación. Una representación de Venus realizada en el segundo cuarto del siglo XIV muestra su situación predominante sobre los signos de Virgo (transformado en libra por una mano posterior que le hizo sostener una balanza) y Tauro, así como sus signos de detrimento, Aries y Escorpio. 
Cada signo del horóscopo se dividió más tarde en varias partes, de las cuales las más importantes eran las caras (de diez grados cada una) y los términos (con diversas longitudes) que, como los propios signos, se regían por planetas concretos. La intensidad de la influencia de un planeta en el horóscopo dependía de las «dignidades» que adquiría al ser situado en su propia casa: exaltación, triplicidad, cara o término. El número de puntos que cada dignidad otorgaba queda reflejado encima de un práctico diagrama que presenta una tabla para localizar todas las dignidades que los planetas adquirían en cada signo. En la parte superior del diagrama se revelan las propiedades de cada signo. Piscis, por ejemplo, pertenece a un grupo de signos (a una triplicidad) clasificados como de agua, fríos, húmedos, flemáticos, septentrionales y femeninos. Esta clasificación podía afectar a la interpretación del astrólogo de varias formas. Mientras que la conjunción de los planetas en Libra (signo de aire) en 1186 despertó el temor de terribles vientos, la conjunción en Piscis (signo de agua) de 1524 motivó predicciones de inundaciones. 
Las doce casas eran elementos importantes para la interpretación del astrólogo, ya que se asociaban a diferentes aspectos de la vida de una persona. En el Liber astro­nomicus, del astrólogo del siglo XIII Guido Bonatti (al que Dante situó en el Infierno), se da una típica descripción de los asuntos que trata cada casa: I, la forma y figura de la persona (llamada «el nativo» en los textos astrológicos) y las cualidades de su alma; II, posesiones; III, hermanos; IV, padres; V, hijos; VI, enfermedades; VII, matrimonio; VIII, muerte; IX, viajes y fe religiosa; X, autoridad; XI, amigos; y XII, enemigos. Las casas primera, cuarta, séptima y décima se denominaban casas cardinales o angulares; la segunda, quinta, octava y undécima, sucedentes, y la tercera, sexta, novena y duodécima, cadentes. De los planetas situados en las casas pertenecientes al primer grupo se decía que tenían una elevada influencia, y de los del último, que su influencia era reducida. Varios aspectos de la vida del nativo estaban bajo el gobierno de las «partes», una serie de grados calculados sumando los grados entre dos planetas o dos puntos importantes del horóscopo y un tercer grado (a menudo el ascendente), la más significativa de las cuales era la parte de la fortuna. 
Finalmente, y lo que es más importante, la predicción astrológica dependía de la posición de los planetas los unos respecto a los otros. Las más importantes eran las relaciones angulares entre planetas, llamadas «aspectos», ilustradas aquí con sus símbolos en un horóscopo circular. Una conjunción tenía lugar cuando los planetas parecían ocupar el mismo espacio en el cielo (0°), en oposición estaban separados 180°, en cuadratura 90°, en sextil 60° y en trino 120°. Cada aspecto tenía un significado concreto, negativo o positivo, dentro del horóscopo, y las conjunciones y oposiciones entre planetas se consideraban a veces tan importantes que los horóscopos se confeccionaban especialmente para interpretar su significado. La fuerza de un aspecto dependía de la naturaleza y la posición de los dos planetas implicados, y de si el planeta más veloz se estaba aproximando al planeta con el que estaba formando un aspecto (aplicación) o se estaba alejando de él (separación). Las relaciones entre el Sol y los otros planetas eran particularmente importantes. Si un planeta se encontraba a menos de 17 minutos del Sol (cada grado del horóscopo tenia 60 minutos), estaba «cazimi» o «en el corazón». A me­nos de 8,5°, estaba «combusto», y a menos de 17°, «bajo los rayos». Todo ello tenía un significado diferente para el astrólogo, como revela una representación de Venus bajo los rayos del Sol. Según el texto que la acompaña, cuando el Sol regía sobre el ascendente (Leo), y por tanto se encontraba en una posición desde la que dominaba Venus, regente del Medio Cielo (Tauro, la décima casa de autoridad o Monarquía), en el horóscopo el Sol representaría al Rey.

Fuente: "La astrología en los Manuscritos Medievales" de Sophie Page
publicado por RolandodeSantiago Tarot

La Personalidad según tu Horóscopo.

No temas equivocarte, porque los signos zodiacales te dan las claves para elegir tu pareja según su personalidad.....

ARIES
Como guerrero nato que es, Aries necesitará desempeñar profesiones que incluyan cierta dosis de riesgo. Para que un Horóscopo Aries disfrute de su trabajo, necesita desempeñar nuevos proyectos, que impliquen un reto importante para el que necesite trabajar con fuerza y creatividad.
Una vez haya puesto en funcionamiento el proyecto, y éste vaya a velocidad de crucero, Aries necesitará de un nuevo reto, posiblemente más difícil que el anterior, para realizarse. En ese sentido, el Horóscopo Aries no llevará bien, en casi ninguna ocasión, el trabajo rutinario y repetitivo por ejemplo, en una oficina. Para un Horóscopo Aries, el dinero es como el amor, si hay que ganarlo o conseguirlo, destinará todas sus energías para conseguirlo. Y lo conseguirá sin problemas.

TAURO
El Horóscopo Tauro siempre actúa conforme a las reglas del juego establecidas porque es donde se siente más cómodo, y rara vez se plantea retos sociales. Para él, es muy difícil no seguir y aceptar la norma. El Horóscopo Tauro amará la tierra que lo vea nacer y la defenderá donde quiera que vaya.
De ahí su gusto por lo tradicional y por el cuidado de la herencia cultural que recibe. Su intensísimo amor por la tierra, le lleva a respetar y amar la naturaleza de una forma especial.
El Horóscopo Tauro es un signo paciente, calmado y dotado de una gran resistencia física. Su fuerza proviene de la tierra, a la que acude a reponer la energía que necesita para alcanzar sus objetivos. En los momentos críticos, el Horóscopo Tauro suele sufrir grandes ataques de ira de los que siempre termina arrepintiéndose. Con la edad, la paciencia va sustituyendo a la ira, y estos seres fuertes y frágiles al mismo tiempo, comienzan a dominar sus impulsos.

GÉMINIS
Debido a su viva inteligencia, el Horóscopo Géminis capta de inmediato lo bueno y esencial de cada situación, analizando con perspicacia los acontecimientos para sacarles el mayor partido. Su personalidad es ingeniosa, inquieta y versátil, y cuenta con una gran rapidez de pensamiento.
Por su carácter dinámico, los Horóscopo Géminis mantienen una constante actividad, tanto física como mental, por lo que buenos pensadores y deportistas son, a menudo, originarios de este signo.Dicha constante actividad los lleva frecuentemente a tener dificultades para la concentración. Por dicho motivo, una buena norma para ellos será el cambiar de actividad de tanto en tanto, descansando de un tema para poder trabajar en otro, y retomando el primero más tarde para atacarlo con ideas frescas.

CÁNCER
La imaginación de Horóscopo Cáncer es desbordante, lo que acentúa su tendencia a 'estar en la Luna'. Como contrapeso tienen a la familia, que actúa de vinculo de unión a la tierra y dentro de ella podrán desarrollar su carácter con mas plenitud. El Horóscopo Cáncer es un signo familiar y por tanto muy emotivo con las personas que le rodean. Aunque es un poco bohemio y alocado, su ternura es grandísima.

LEO
Detectar a un Horóscopo Leo en medio de una reunión de amigos es sencillo: veni, vidi, vinci como se atribuyó a Julio César. Con su inteligencia intuirá rápidamente el punto clave de la reunión e irá a por él. Con frecuencia, arrollan al resto en dichas reuniones. El Horóscopo Leo ha nacido para ser rey y así lo siente interiormente.

VIRGO
El Horóscopo Virgo ama la moderación y el respeto a las normas establecidas. Los nacidos bajo este signo necesitan de la justa recompensa a sus esfuerzos y trabajan de forma planificada a lo largo de su vida para tratar de que los imprevistos no los cojan desprevenidos.
Las excentricidades y las cosas que se salen de la norma no son para nada de su agrado. Normalmente, juzgan a los demás con la misma dureza con que se juzgan a sí mismos, lo que en ocasiones les lleva a ser vistos como unos duros intransigentes.Los seres nacidos Horóscopo Virgo planifican su vida a largo plazo e intentan seguir fielmente el camino que ellos mismos se han marcado. Durante dicha planificación, sopesarán todas las ventajas e inconvenientes, para decidir el mejor camino a seguir para llegar a la meta. El Horóscopo Virgo no deja nada a la improvisación y en ocasiones se someterá a cualquier poder si piensa que con ello puede sacar el beneficio esperado. Casi nunca gustarán de nuevas ideas o planteamientos revolucionarios y suelen desconfiar de las nuevas amistades, a las que 'exigen' que prueben su lealtad previamente.

LIBRA
Los nativos de este signo son personas equilibradas y ordenadas. Los Horóscopo libra son de carácter pacifico, moderados en sus planteamientos y aman la justicia. Por su carácter, necesitan estar rodeados de un ambiente armónico para sentirse tranquilos. En poquísimas ocasiones se verán inmersos en conflictos importantes y sus enfados pasan rápidamente.
Si se encuentran en un momento poco animado, pueden convertirse en seres apáticos y vanidosos. El Horóscopo Libra sabe manejar la diplomacia como nadie y utilizarán ésta, siempre que sea necesaria, en distintos aspectos de su vida. Por eso, los Horóscopo Libra son buenos confidentes y tienden triunfan como trabajadores sociales. Una faceta importante en la personalidad del Horóscopo Libra es el Arte en su concepto más general y por ello necesitarán a lo largo de su vida de un espacio para desarrollar sus manifestaciones artísticas.

ESCORPIO
La vitalidad del horóscopo Escorpio le reconcome por dentro y a menudo lo exteriorizan. Los nativos de Horóscopo Escorpio poseen la confianza del que se conoce a sí mismo al ciento por ciento. No les importará en absoluto lo que los demás piensen de ellos, y negará categóricamente ese hecho a cualquiera que se lo haga notar. Su exceso de confianza intimida con frecuencia a los demás.
Si se pide su opinión sobre algo propio a un Horóscopo Escorpio, siempre obtendremos una respuesta realmente honesta y generalmente poco delicada.En contadas ocasiones se detendrá un Horóscopo Escorpio en la consecución de sus objetivos, ya sea en el trabajo o en el amor. Su gran energía y vitalidad les lleva normalmente a hacer grandes sacrificios con tal de conseguir dichos objetivos premeditados. En cualquier caso, el talante generoso del Horóscopo Escorpio no permitirá abusos de poder en su entorno y protegerá especialmente a los más débiles.

SAGITARIO
La naturaleza atrevida y poco miedosa de estos nativos puede dar al traste con una reunión, sin proponérselo, debido a su innata y tierna torpeza. El Horóscopo Sagitario puede meter la pata de forma mayúscula y esto les provocará gran sonrojo.
Por su natural despiste, el Horóscopo Sagitario tardará un poco en darse cuenta del desaguisado. Normalmente, el Horóscopo Sagitario ama el deporte en su juventud, practicándolo asiduamente y a buen nivel, y gusta del riesgo y de situaciones límite. La generosidad de estos nativos les lleva a acumular pocos bienes en propiedad. Incluso en casos en los que tengan muy poco que ofrecer, compartirán lo suyo con los demás. El Horóscopo Sagitario se rodea de muy buenos amigos que lo quieren sinceramente. En ocasiones, su sinceridad puede ser difícil de soportar por los que le rodean.

CAPRICORNIO
La razón de ser de un Horóscopo Capricornio es intentar conseguir mayor poder y alcanzar el éxito social más importante. Los recursos en tiempo y energía que a esto dedica, suelen impedirle el disfrute de los placeres mundanos. El Horóscopo Capricornio es un excelente consejero, y no le será difícil granjearse la confianza de sus jefes a la hora de aconsejar sobre el rumbo a tomar por la empresa.
Probablemente seguirán sus indicaciones, ya que el diagnostico del Horóscopo Capricornio viene generalmente precedido de un estudio previo en profundidad. Las conclusiones de sus análisis les granjearán enemigos, aunque el Horóscopo Capricornio aceptará esto como inevitable dentro de la pelea por el poder que disputa. Lo anterior se aplica por completo a las relaciones sociales, que están en todo caso supeditadas a su interés personal. Por todo lo anterior, pasaran por estados de soledad e incluso depresión, aunque ellos mismos superarán esos trances.

ACUARIO
Los Horóscopo Acuario poseen probablemente las facultades intelectuales más desarrolladas del zodiaco. Son a menudo grandes pensadores y científicos, pues su mente está bien dotada para la formulación de teorías o la elaboración de leyes.El Horóscopo Acuario suele tener una gran capacidad de abstracción.
A menudo, envueltos en la elaboración de algún nuevo proyecto, estarán probablemente pensando en una nueva versión que mejore la actual. Por ese motivo, los Horóscopo Acuario serán buenos inventores, científicos, escritores, periodistas o investigadores. Dada su concepción de la amistad, sus amigos pueden estar seguros de su fidelidad y son capaces de hacer los mejores favores.

PISCIS
La intuición del Horóscopo Piscis está muy desarrollada y no tiene parangón en el zodiaco. Su proceso de decisiones se guía a menudo por esos dictados subjetivos y por las impresiones que reciben de todo lo que los rodea. Probablemente no serán capaces de explicarlo a las personas de su entorno, pero actuaran siempre siguiendo dicho patrón. Debido a su innata espiritualidad, el nacido Horóscopo Piscis tenderá a ser muy comprensivo con los que lo rodean y tendrá muy pocos prejuicios. El Horóscopo Piscis utiliza su intuición para adaptar las teorías existentes a su forma de ver la vida, y aunque no suelen ser grandes pensadores, podemos encontrar músicos de talla y buenos conocedores del arte.

publicado por RolandodeSantiago Tarot
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